lunes, 22 de noviembre de 2010

Redescubriendo a Herzog

La última excentricidad de Wener Herzog ha salido recientemente al mercado en forma de DVD. “My Son, My Son, What have Ye Done” une el trabajo como coproductores de dos personalidades únicas: Herzog y David Lynch. Esta extraña película contribuye a extender la reputación de outsider que el director alemán se ha granjeado con los años. A continuación, os ofrecemos un repaso rápido de la obra de este estrafalario director  amante de la bizarría fílmica, cuya presencia es inexcusable en este espacio.

Werner Herzog nació en Munich en 1942. Debutó en el mundo del cine con veinticuatro años, con la extraordinaria “Signos de Vida” (1968)  que estableció las bases de su personalísimo estilo. Esta primera película ya define lo que será una constante en su cine: la relación psíquica de los personajes con las circunstancias del medio extremo en el que se desenvuelven.  Dicha primera cinta trata de  un grupo de soldados vigilados por  un guardián  de un viejo bunker en una remota isla Griega. Esta isla, rocosa y tremendamente inhóspita, se vuelve un personaje tan real como el resto de los hombres. Para pasar el tiempo, los soldados inventan trabajos en los que se ocupan con obsesión.

Los héroes herzogianos frecuentemente pierden la cordura a resultas de la batalla, de antemano perdida, que libran con el entorno. “Aguirre, la cólera de Dios” es un ejemplo claro. De acuerdo con la revista “Entertainment  Weekly”, esta pieza protagonizada por Klaus Kinski –actor que acompaña a Herzog durante toda su andadura- se convertió en una película de culto. Kinski interpreta en la misma a un soldado que ayuda a un explorador en su búsqueda del Dorado, la ciudad perdida hecha de oro. Está considerarada uno de los ejemplos más puros del estilo y la temática de Herzog, además de un clásico consolidado.


Más famosa es la titulada “Fitzcarraldo”  (1982) , que narra la historia de un hombre decidido a construir una ópera en el corazón selvático del Amazonas. Parte de sus planes consiste en arrastrar un barco desde un tramo del río al siguiente a través de una montaña. El productor Bay Area realizó un documental sobre esta inolvidable secuencia, “Burden of Dreams”, en la que se revela que fue rodada sin ningún tipo de truco o efecto especial. El mensaje de Burden of Dreams viene a ser que la locura de Herzog iguala a la de su personaje. En cierta forma, este documental se ha convertido en algo más famoso que la propia película de Herzog.






 
Ocasionalmente Herzog crea personajes que a pesar de su rareza encajan en la sociedad corriente. “El Enigma de Kaspar Hauser” (1974) se basa en una historia real sobre un misterioso hombre, incapaz de hablar, que aparece repentinamente en la plaza de un pueblo en el siglo XIX. La gente del lugar trata de inculcarle modales básicos para desenvolverse en sociedad, pero descubren que sorprendemente, ostenta una suerte de sofisticación propia. Para no faltar a sus propias rarezas, Herzog le dio el papel a Bruno S. el hijo no reconocido de una prostituta, maltratado y criado en instituciones mentales. Se dice que exigía gritar durante un rato antes de grabar una escena. Herzog repitió con el mismo intérprete en “Stroszek” (1977).

En los ochenta, Herzog desaparece del panorama por un tiempo. En 1984 vuelve con “Where the green ants dream” y su último trabajo con Kinski “Cobra verde” (1987), obras que no recibieron la acogida de sus primeras películas. En los años noventa, Herzog descubre su nueva vocación: los documentales. Su “Lessons of Darkness” (1992) fue escasamente difundida, pero algunos críticos se hicieron eco de ella cuando apareció en EEUU en 1995 y la elogiaron elevándola al nivel de sus primeras obras.  Es en esta época cuando Herzog vivió durante un breve periodo en el norte de California, y trabó amista con otro alemán, Dieter Dengler, de edad similar y pasado común. Esta amistad dio vida a otro documental de Herzog “Little Dieter needs to fly” (1997).

A continuación, el director alemán realizó un documental de corte más comercial, “My Best Friend” (1999), basado en su relación con Kinski, fallecido en 1991. Contiene secuencias de las películas en las que colaboraron: “Aguirre, tla cólera de Dios”, “Woyzeck” (1979), “Nosferatu the Vampire” (1979), “Fitzcarraldo” y “Cobra Verde”, así como anécdotas de la volátil relación que les unía, relación legendaria y verdadera. En cierta ocasión, Herzog amenaza a Kinski a punta de pistola para obligarle a actuar.

A partir de ahí, Herzog continua una serie de documentales, de entre los que sin duda destaca “Grizzly Man”, todo un éxito en la carrera del director. Este hecho fue en realidad fruto de una casualidad, pues Herzog rodó sólo una pequeña parte de los planos. La mayoría los heredó de Timothy Treadwell, un actor y activista que documentó su aventura de vivir en pretendida armonía con osos, quien finalmente murió a causa de un ataque de estos animales. Herzog rebusca en la experiencia de Treadwell con su particular curiosidad y  visión lírica, y reconstruye la historia, incluyendo nuevas secuencias envolventes que describen la relación de Treadwell con su entorno.


Una vez que el peculiar uso que del inglés hacía el director alemán se hizo más familiar para los espectadores, sus películas se convirtieron en una apuesta más segura para los productores.Encounters at the end of the World” (2008) supuso para Herzog su primera nominación a los Óscar. Como en sus primeras películas, Herzog inspeccionó la Antártida.



"Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans" (en español "Teniente Corrupto"), resultó, en retrospectiva, una de las mejores películas del 2009. Protagonizada por Nicolas Cage y Eva Mendes, cuenta cómo los humanos entran en natural batalla. El teniente interpretado por Nicolas Cage se estropea la espalda durante las inundaciones provocadas por el huracán Katrina. Pierde la cordura debido al subsiguiente consumo de drogas y la corrupción a la que se ve abocado; tanto que comienza a ver lagartijas por doquier.

Hasta ahora, Herzog no da muestras de querer bajarse del carro de director. Actualmente es bien conocido en Estados Unidos. Es más exitoso que nunca, y una próxima nominación a los Óscar está fuera de toda duda. Todo esto lo ha conseguido sin transigir ni un ápice en sus apetencias artísticas. Incluso aun dentro de la industria Hollywoodense, Herzog ha mantenido el estilo tan personal que le ha caracterizado durante toda su trayectoria. Es, a día de hoy, un artista tan curioso como lo fue en sus comienzos, y está preparado para viajar a los confines de la tierra en busca de sorprendentes y extravagantes historias en entornos extremos.


Imagen de "El Enigma de Kaspar Hauser"


No hay comentarios:

Publicar un comentario